Al final de cada verano, notaba lo mismo: mi cabello empezaba a caerse más de lo normal. Al principio no le daba demasiada importancia, hasta que me di cuenta de lo evidente. No era casualidad: el sol, la sal, el cloro, el sudor, el calor… Todo esto afectaba directamente a mi cuero cabelludo. Y lo peor es que no estaba haciendo nada para protegerlo.
Fue ahí cuando hable con Pablo y decidimos hacer algo. Empezamos a investigar y nos dimos cuenta de algo aún más preocupante: no solo lo estábamos descuidando, sino que lo estábamos maltratando. Mucha gente habla del cuidado de la piel… pero ¿y la piel que sostiene nuestro cabello?
Gran parte de la industria masculina del cuidado capilar está mal enfocada. Siempre se nos empuja hacia soluciones milagrosas y productos anticaída que prometen resultados inmediatos, cuando lo importante es prevenir antes que curar.
Scalp For Men nace con esa mentalidad: cuidar el cuero cabelludo, ir a la raíz del problema y no a los síntomas.
Queremos cambiar la conversación. Ser honestos.
Porque no soporto ver cómo muchas marcas se aprovechan de los complejos de los hombres.
Porque no hace falta prometer lo imposible, solo hay que empezar a hacer las cosas bien desde el principio.